Línea Mitre

4

Foto: Valeria Uhalde

Al principio es asomar la cabeza, una y otra vez, como si ese movimiento acelerara el tiempo, apaciguara la espera y provocara la llegada de la formación. Después fumar un cigarro, improvisar una conversación; cada tanto mirar el celular, buscar música o mensajes de enamorados. Leer.

[Quedate quieto Julián, que si viene el tren te va a abollar. Tomá agua, vení. Tomá que hace calor. Apoyate en la baranda. Dale Julián, ¡haceme caso por favor!]

Hay un lugar en el banco de metal que está junto al puesto de panchos, me siento al lado de un hombre de unos sesenta años. Enciendo un cigarrillo. Por alguna razón indescifrable tarareo criollita santiagueña, morena linda, por ti cantan los changos sus vidalitas. El hombre pregunta si soy del norte, le digo que no y me cuenta que él vivió en Salta y que  conoció a Eulogia Tapia

[¿Y el tren? ¿Usted a dónde va?

 A Virreyes.

¿Es lindo por ahí?

Es horrible.]

La impaciencia crece. Dan ganas de cerrar los ojos y abrirlos en el lugar deseado, pero hay que esperar, asomar la cabeza de nuevo, pegarse al borde del andén y  traer con los ojos a la formación que lentamente se estaciona. Demora unos segundos en abrir las puertas y más aún en volver a arrancar. Una señora dice que es mejor viajar en el primer vagón porque si el tren pierde los frenos nos morimos en el acto y no sufrimos tanto.

[…para saborear para compartir en el viaje delicioso y fino chocolate hamlet lo que usted abona en el kiosco a tres pesos hoy lleva dos por cinco pesos, fecha de vencimiento impreso al borde de cada envase, para saborear para compartir dos por cinco pesos o cuatro por diez pesos delicioso y fino chocolate…]

Primera estación: intento leer aguafuertes porteñas. No puedo. Una chica rubia con un bebito en los brazos entra y busca un lugar. Un hombre pelado que lleva una bolsa con tres roscas bañadas de azúcar compradas en la estación al joven de las canastas le deja el asiento. En el  siguiente vagón están los músicos, son dos: uno toca la guitarra, el otro canta “quéda-té un ratito y despuééés te bajas”. Los vendedores corean alfajores, linternas, libros de poemas de Rubén Darío, chicles y mapas ruteros.

[¡A final este anda peor que el Sarmiento!]

Estación Victoria: el tren se detiene cinco minutos. El maquinista termina el turno, un compañero lo reemplaza; conversan, se hacen bromas, ríen. Tres obreros de la construcción buscan asientos, no los encuentran; se apoyan en la puerta y se miran cansados. En Becar se bajan tres chicos, los trabajadores se alegran, toman sus lugares y se duermen al instante.

Una niña canta la canción del sapo, se tira encima se su madre, le pasa la mano por la cara, por la boca, se mueve de un lado hacia el otro; se sienta, se para, juega. Tiene el pelo y la piel negra, una calza rayada con colores rosas y violetas le cubre las piernitas. Su voz parece de fantasía. Los que estamos alrededor la miramos y reímos.

[Quiero la manzana mamá.

Cuando lleguemos a casa.

La quiero ahora.

Cuando lleguemos a casa te dije.

Quiero comerla ahora.

Ya te dije que no, cuando eras chiquito tenías más paciencia.

Sigo siendo chiquito mamá.]

Estación Martínez: un joven corre, quiere alcanzar el tren. Apuesto que no llega. Llega. Agitado y sudado, llega. Ganó la apuesta. Se sienta en el piso, abre la mochila y saca un diario. Antes de leer mira para todos lados.

Sigue el viaje.

[“senior pasajero soi un ninio pobre tengo dos hermanitos me ayuda con una moneda para comer y tener una vida mejor muchas grasia”]

Leo. Según Roberto Arlt la sinceridad es lo más parecido a la felicidad, hay que ser uno mismo sobre todas las cosas. ¿Qué leen los demás? Un chico lee apuntes universitarios, al lado suyo una mujer lee una revista de psicología, el que está parado junto a la puerta lucha con una novela de seiscientas páginas: “Los detectives salvajes” de Roberto Bolaño.

[Te digo que sí que son ricos. Dale comprá uno, no como nada desde el mediodía. Dale largá la guita, comprá uno y lo compartimos, están calentitos en serio. Sí, sí, relleno de jamón y queso sí, ¡dale loco!]

Estación Belgrano: sube el viejito que toca el bandoneón,  se sienta sobre un banquito de madera con cuatro patas. Lleva camisa blanca y corbata negra, marca el compás del dos por cuatro con el pie derecho. Primero toca el tango “Rosas de otoño” y después un valsecito hermoso. Se aliviana el viaje por completo.

[Voy a pasar la gorrita ¿alguien quiere colaborar con el arte? Gracias divino, gracias divina. Muchas gracias a todos ¡Sólo el amor salvará al mundo!]

Estación terminal: fueron otros los que asomaron la cabeza. Bajamos y nos dispersamos en la monstruosidad luminosa de Retiro; es primavera en Buenos Aires y la noche es una tregua deliciosa. Mañana será otro viaje, no será el mismo, pero será igual.

 

Anuncios

Acerca de mariavictoriaponce7

María Victoria Ponce nació en Azul, Provincia de Buenos Aires, Argentina, en el año 1987. Se graduó en Derecho en la Universidad Nacional de La Plata. Posteriormente cursó la carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires, y participó del taller de escritura que dirige el escritor Alberto Laiseca. Sus textos y cuentos han sido publicados en revistas culturales y medios digitales de Buenos Aires, como Revista El otro, Cosecha Roja y Plaza de Mayo, ha participado en diversos ciclos de poesía, lectura y arte. Durante el año 2014 junto al músico Josué Geredus, y a la actriz Belén Orozco, creó la obra “La boca” con texto de su autoría. La misma fue presentada en bares y centros culturales de la ciudad. En junio de 2015 publicó su primer libro de cuentos "Cruzar la calle". Actualmente se encuentra trabajando en la edición de su primer libro de poemas “El balcón y el árbol”.
Esta entrada fue publicada en Relato y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s